AEROGRAFIA.

 

 

Más conocimientos para mejor inversión.

 

Durante el transcurso de estos meses, he querido ofrecer mis conocimientos a aquellos comerciantes que por no conocer nada o casi nada de todo aquello que tiene que ver con el Arte aerográfico… no se atrevían a incursionar en el tema por temor a equivocarse en la elección de las herramientas e insumos que podían necesitar sus potenciales clientes.

 

Por tal motivo me propuse dar la información necesaria e imprescindible como para dar confianza en cuanto a que una inversión de dinero y tiempo en este tema, podía ofrecer nuevas posibilidades de crecimiento comercial.

 

Hasta el momento y en mis anteriores artículos, hemos hablado de técnicas aerográficas  y de las herramientas que se utilizan para desarrollarse profesionalmente … (aerógrafos, compresores, films para enmascaramiento.. etc).

 

La mayoría de esas herramientas son de origen Estado Unidense, Japonesas o Chinas… y muchas de las industrias internacionales dedicadas a su fabricación, han cumplido algo mas de 100 años en el mercado.

 

La oferta, es casi infinita… marcas reconocidas mundialmente por su preescisión y calidad y la incursión de otras que han irrumpido en el mercado para ofrecer competencia.

 

Claro está que en este amplio abanico de posibilidades ha de haber mejores y peores productos… por consiguiente… mejores y no tan convenientes inversiones.

 

De allí la necesidad de cómo he dicho desde mi primera nota en Conciencia Empresaria, de que quien se quiera dedicarse a la comercialización de algunos de los insumos aerográficos: se informe debidamente para realmente  “conocer el producto”.

 

 

 

Desde el “Norte” a nuestras pampas.

 

Quien pretenda comenzar a llenar una estantería en este rubro, no puede desconocer que la industria nacional ofrece también un aporte mas que importante a este tema.. capaz de competir con las marcas mas reconocidas a nivel internacional.

 

La empresa metalúrgica José Romano (J.R) fabrica desde hace mas de 50 años, aerógrafos totalmente nacionales, con materia prima nacional y mano de obra totalmente Argentina.

 

En los difíciles momentos en que la importación indiscriminada de máquinas y herramientas hacia estragos en nuestra industria… los aerógrafos JR han sabido defender su espacio ganado a través de muchos años de trabajo e inversión, obteniendo como resultado su constante  permanencia en el mercado.

 

 

 

Los “Gringos” en América.

 

Para aquellos que no valorizan la industria Argentina y creen que solamente lo manufacturado en el exterior puede ser de eficiencia  y calidad, les comento que estos aerógrafos tienen su origen en los Estados Unidos, mas precisamente en la ciudad de Chicago, Illinois.

 

El inmigrante Húngaro Olaus C. Wold comenzó a fabricar aerógrafos de su propia concepción a finales de siglo 19…mas exactamente en 1890.

 

En sus comienzos fabricó esta herramienta para otros industriales logrando fabricar la suya propia a principios del 1900, manteniendo la empresa familiar por mas de 80 años…hasta ser ofrecida a capitales Neo Zelandeses que fabrican, distribuyen y administran la marca Wold hasta nuestros días.

 

Aquellos primeros aerógrafos fabricados por Olaus Wold, tenían las mismas características estéticas, físicas y mecánicas que los fabricados posteriormente en Argentina por José Romano… inmigrante italiano llegado a nuestras tierras en junio de 1938 y que incursionara en la industria aerográfica fabricando repuestos para la marca Kolux a partir de 1948.

 

Como hemos dicho, los primeros años de los modelos de aerógrafos similares al  Wold en Argentina fueron fabricados bajo la marca “Kolux.. hasta que definitivamente José Romano se hiciera cargo con capitales propios de su fabricación en el país y con su propia marca registrada…precursora para aquellas épocas y hasta nuestros días en América del Sur.

 

El hecho de decir que aun hoy estos aerógrafos nacionales se siguen fabricando básicamente con las características técnicas y estéticas de los primeros Wold, no significa que sean de concepción antigua, recordemos que las marcas mas reconocidas tales como Paasche o Badger; siguen aun comercializando sus modelos Paasche VL, Turbo Paasche AB, Badger 150 etc; casi exactamente igual que en los principios de los años 1920.

 

Sucede que básicamente la concepción técnica de los aerógrafos no ha cambiado… su modo de accionar, la forma de tomar la pintura y el aire o sus principios mecánicos, siguen siendo los mismos desde hace mas de 100 años.

 

Han cambiado si los materiales de su construcción con respecto a aquellos primeros aerógrafos que irrumpieran en el mercado del arte, la industria del plástico en las décadas del 60 y el 70 y los nuevos tratamientos en cuanto a dureza de materiales; han hecho un aporte importante en la mejora de los productos bajando costos sin un desmedro considerable de sus calidades.

 

 

 

Caballitos de batalla.

 

El “caballo de batalla” nacional, es el modelo A1 (de pequeñas dimensiones) y el modelo “Master” , ambos de succión lateral (jarros de pintura a la derecha del cuerpo del aerógrafo)… cuyos kits completos se proporcionan con agujas de repuesto, dos frascos metálicos para la pintura, una manguera con salida ¼ hembra para conectar directamente al compresor, un atril de apoyo para la herramienta, una abrazadera y un adaptador para optar por una manguera propia de goma o plástico.. todo en un Packaging de material alto impacto moldeado.

 

Desde hace unos años y por ser una marca tradicionalmente de succión lateral, es que han incorporado al mercado nuevos modelos pero esta vez de succión inferior, (MP 22 y 23) provistos con dos frascos de vidrio, sifón de succión, manguera, atril y agujas de repuesto.

 

 

“Nunca taxi”.

 

Siempre hablando de estos aerógrafos nacionales y al momento de ofrecérselos como “su primer aerógrafo”, suelo comentarles a mis alumnos de los cursos de aerografía que en la década de los 60 y 70, recorrían nuestras calles de la Capital Federal un 90% de taxis de las marcas Siam Di Tella y Falcon.

 

Se decía entonces que si ese gremio en su mayoría había elegido como su unidad de trabajo a aquellas dos marcas, sería porque debían ser muy rendidoras y fundamentalmente fuertes…. Así es nuestro aerógrafo nacional…noble y fuerte.

 

Contrariamente a lo que sucede con la mayoría de las marcas mas reconocidas y caras, la boquilla es mas fuerte que la aguja, que puede ser de bronce o alpaca.

 

Esto hace que al momento de una inesperada rotura, sea mas económico el cambio de la aguja que el de la propia boquilla, reduciendo notablemente los gastos de mantenimiento.

 

Una limitación “aparente” de estos aerógrafos es que carecen de la posibilidad de cambiarles las boquillas y agujas para que su trazo sea mas fino… “aparente” he dicho dado que cualquier herramienta necesita indefectiblemente el perfecto conocimiento de su técnica de manejo para saber optimizar de ella todas sus posibilidades.

 

Conociendo las técnicas aerográficas que nos permitan la utilización de cualquier aerógrafo (carga, distancia y velocidad), hará que estos modelos rindan satisfactoriamente a la hora de hacer líneas muy finas.

 

 

Mis aerógrafos y yo.

 

Hace mas de 22 años que me dedico a la tarea de la docencia en este arte y de hacer trabajos aerográficos sobre los mas variados soportes… desde globos aerostáticos hasta la decoración vehicular o el Body Paint.

 

Yo mismo he comenzado trabajando con estos aerógrafos de industria nacional utilizándolos aun hoy para el logro de determinados efectos difíciles de conseguir con herramientas mas “sofisticadas”.

 

Mi profesión me ha permitido en tantos años de experiencia, conocer y poseer las mas variadas marcas de aerógrafos de diferentes calidades y costos.

 

Pero comento a mis alumnos en sus clases de aerografía o clientes de aerógrafos, que un aerógrafo “costoso” por ser importado y de reconocida marca, nunca puede ofrecer mas que otro sin el conocimiento perfecto de todas las técnicas para su manejo.

 

No hay crítico de arte que pueda decirnos luego de una detallada observación de varios trabajos, este se hizo con un aerógrafo nacional y este otro con un aerógrafo importado.  

 

Siempre detrás de toda herramienta hay un operador… alguien que la maneja aprovechando al máximo las posibilidades creativas que ella ofrece.

 

Nuestra mejor herramienta nada garantiza de los resultados finales si detrás de ella no está siempre “el hombre como creador”, su sapiencia, sus conocimientos, su intuición… sus dones.

 

 

 

 

IGNACIO OTERO

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